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PERSONAJES EN LA MEMORIA DE CANICOSA

 

  JESÚS CÁMARA, MAESTRO

 

 

Sin palabras. Foto PinaresNoticias

 

 

 

 

 

LOS HOMENAJES, MEJOR EN VIDA

 

"El último dinosaurio dentro de una raza de maestros a extinguir en la sierra celtibérica"

 

 

No es sólo por jubilarse con salud, por treinta y nueve años de fidelidad a un pueblo, por otros muchos fiel a una vocación, y por otros tantos cabal en la amistad, y en la partida de cartas. Lo es, además, por su mirada inquieta; por ser sabedor y transmisor de cosas. Por ser padre, hijo y espíritu santo; por el apego que tiene a sus raíces; por su extrema generosidad.

 

Le hemos perseguido, jadeando, entre los árboles y las huellas fósiles, o en el entorno de Revenga, La Cerca, Cuyacabras, o Arañas, su monte de 1492 metros. Descubriendo tumbas antropomorfas en pueblos desaparecidos, regalándonos las flores de Canicosa, las curiosidades de sus pueblos o sus propias curiosidades. Un "profe" de libro abierto que ejercerá de por vida.

 

Fuerte y fibroso, con su gorra sahariana por la delicada piel, ha recorrido distancias entre las personas, ha subido montañas de exámenes, kilómetros de folios sentado al ordenador. Se pelea, en armonía, con las piedras, las plantas, con los antepasados, y no ha dejado de ser una persona trabajadora y humilde. Soportando, estoico, hasta las peores tormentas.

 

Gracias por tu vida, maestro.

 

 

Nacido en Hacinas, Demanda, estudia bachillerato en Madrid y se gradúa en la Escuela de Magisterio de Burgos. Comenzó a ejercer en 1973 en el pueblo burgalés de Moradillo de Roa, al sur, durante unos meses, para pasar después a Regumiel de la Sierra, sureste, donde ejerció dos años, y de aquí a Neila, un poco al noreste, donde estuvo tres. Después recaló en Canicosa de la Sierra, villa en la que se estableció y comenzó a ejercer en 1978. La creación del Colegio Rural Agrupado Sierra de Pinares, en 1993, con sede en Vilviestre del Pinar, cambió el panorama escolar de la zona. Fue nombrado director del mismo "por imposición", como él dice, y ha desempeñado este cargo durante trece años, hasta su retiro. Reparte su actividad entre el senderismo, las plantas, la fotografía, e ilustrativas aportaciones literarias, en relación ambivalente con Hacinas, por sus orígenes y su cultura, y con Canicosa, por su vida cotidiana, su esposa, y el monte de Arañas.

 

Si bien su trayectoria profesional, sus características personales, su afabilidad, sus reservas, su atención, son elogiables, no lo son menos las aportaciones que a lo largo de su vida, silenciosa y generosamente, ha ido haciendo a los dos pueblos de su corazón, y a sus alumnos del alma. Se le puede seguir la pista entre los amigos de Hacinas, entre los de Canicosa, en el cultivo de los pueblos y en trabajos didácticos. Sus trabajos escritos ya son un legado en vida. El cultivo de la palabra, de la historia, de la naturaleza, de la geometría del cerebro humano, y su transmisión, son de homenajear.

  

*  *  *

 

 

 

 

 

 

 (BANDA SONORA)  

 

 

EL AÑO DE SU JUBILACIÓN

PREGÓN DE FIESTAS DE CANICOSA
La Virgen y San Roque 2017

 

 

Canicosos, paisanos y forasteros, de parte del Señor Alcalde se hace saber que hoy se inician las fiestas en honor de La Virgen y San Roque con gran expectación del pasado, presente y futuro.

 
Los aquí congregados en esta tarde-noche, sabed, que somos herederos desde hace 2500 años de los pelendones, celtas pobladores del castro de Peña la Mina, y desde hace 1.000 de la Canicosa que nació a la historia… que en su expansión, a base de una economía ganadera y forestal, tuvo su auge demográfico en los años 50 y 60 del siglo XX en los que su población llegó a los 1.000 habitantes, cifra redonda. Pero como en esta época en los pueblos no había más que necesidad, la gente se fue a donde le daban la teta. En estas fechas comenzó la tremenda emigración en lo que hoy llaman la Serranía Celtibérica o la Laponia del Sur. En muy pocos años vació pueblos y campos para multiplicar la población de las grandes ciudades. Su densidad hoy está por debajo de 10 habitantes por kilómetro cuadrado, por lo que se considera un desierto demográfico, añadiendo las circunstancias adversas de terreno montañoso y ausencia de ciudades de 50.000 habitantes a menos de 50 km.

 
La angustia de los maestros de estos pueblos fue el ver que sus alumnos, los buenos y los no buenos, eran captados por el mundo urbano porque los padres y los mismos maestros les habían dicho: Estudiad mucho e iros.


No es ajena a esta emigración Canicosa que en el padrón de diciembre último figuraban 489 habitantes, hoy posiblemente seamos algunos menos. La cifra está sobredimensionada ya que sólo unos 350 residen en el pueblo más de seis meses. Sesenta vecinos no llegan a los 30 años y 137 sobrepasan los 70. La edad media del canicoso, 57 años. Y cuántos nacen… y cuántos mueren… Estamos envejecidos, no hay relevo generacional, la baja natalidad y la escasez de puestos de trabajo son las causas de este tumor que es la despoblación. ¿Se está convirtiendo Canicosa en un geriátrico? Somos uno de los 157 pueblos de la provincia de Burgos con menos de 500 habitantes. La mitad de estos municipios están en riesgo de extinción.


La vida en el pueblo se ha mitificado. Se ha asociado a un paraíso donde el sosiego, la naturaleza y la autenticidad humana se cruzan en el camino con la senda tortuosa del olvido, el desarraigo y la modernidad. Para algún urbanita el pueblo es como un pequeño parque de atracciones donde pone pie el fin de semana y sentencia: “Aquí sí que se vive bien”… Y a las veinticuatro horas sale corriendo de vuelta a la ciudad.


La pura realidad de Canicosa está en el invierno donde sus calles están desiertas en muchas mañanas con unas heladas que hacen temblar al cielo y con temperaturas bajo cero durante el día. A las nueve de la mañana humean los secaderos de la fábrica de madera a donde se dirigen embutidos en sus buzos sus trabajadores. No tardarán mucho en aparecer un renqueante y despacioso vecino que se desplaza desde el barrio San Roque al otro extremo del Manzanares para alimentar a sus gallinas y un pensionista de la residencia de ancianos que en el sin dormir se da una vuelta mañanera por el pueblo. Cerca de las diez un coche conducido por una madre se acerca a las escuelas para dejar a sus hijos. Hacen fila los niños para entrar en la escuela: dieciséis. Dos trabajadoras de la dependencia hacen la travesía para llamar a sendas puertas. Está abierto el supermercado donde aprovechando el viaje hacen la compra las mujeres a la salida de la misa de 10 y media de D. Abilio. Sobre las 11 comienzan a acudir a la consulta de la médica los jubilados del Sintrom y allí comentan que pronto nevará porque les duele el brazo. El panadero va despertando con su bocina a los que se les ha pegado las mantas. En la casa grande, el ayuntamiento, entra un jubilado a firmar para pasar tres meses fuera del pueblo. Al alguacil se le ve preparando la pala del coche municipal para quitar la nieve de las calles en la nevada que se avecina. La cartera a paso ligero da los buenos días a los lejos agitando la mano. El pitido de una grúa Manitou marcha atrás se oye en la calle de al lado. Un todo terreno arrastra un remolque con pacas de hierba. A las dos y media bajan del autobús los 15 jóvenes que estudian en el instituto de Quintanar. Dormita el pueblo viendo el telediario a la tres de la tarde. No se perderán la partida de cartas los manomanistas del guiñote en el bar Cabrero con espectadores que jalearán las meteduras de pata de uno y de otro. A media tarde tocan las campanas a “muerto”… y la congoja araña las entrañas de sus vecinos. La plaza está desierta, sin un niño. A las seis ya es de noche. Las mujeres bajan a las siete en punto a jugar a la brisca en el Centro Día que abandonarán puntualmente a las nueve. Han dejado en la barra del bar a tres vecinos junto al maestro tomando un vino. Cuando vuelven a casa en una bocacalle se topan con el coche de la guardia civil con sus luces azules haciendo la patrulla. El silbido del viento en la noche, el ladrido de un perro, las pisadas a deshoras de un incógnito vecino, el derrapaje de un coche… Silencio… mucho silencio.


La cantautora María Ostiz ponía esta letra a una de sus canciones:

 

 

Un pueblo es, un pueblo es, un pueblo es,
abrir una ventana en la mañana y respirar
la sonrisa del aire en cada esquina
y trabajar y trabajar,
uniendo a vida, vida...
un ladrillo en la esperanza,
mirando al frente y sin volver la espalda.



Pocos quieren permanecer en los pueblos que han sido el símbolo de la estrechez, el abandono y la miseria. Sobre muchos cae la lluvia amarilla del otoño, de la vejez, de la soledad... Los últimos vecinos que vivieron de trabajar en el pinar son ya octogenarios o nonagenarios. «Soportan los días, uno tras otro, todos iguales; dan por vivida su vida». Su capacidad de resistencia y de lucha ante las escaseces económicas son cualidades de estos hombres y mujeres, que temen ser aquejados en sus últimos días de súbito alzhéimer o demencia senil… como algún congénere. ¡Bienaventurados ellos que disfrutaron siempre poco de la vida sin plantear quejas ni exigencias!


¿Qué sentido tiene un paisaje vacío o un pueblo fantasmal? - me pregunto. ¡Dichosos los pinos, que en su soledad, no sienten ni padecen!


¿Y se podrá hacer algo para revertir la despoblación? La zona pinariega necesita gente y ganado para mantener sus bosques. Los defensores del medio rural aseguran que todavía hay forma de salvar a estas zonas rurales, que definen como fábricas de elementos imprescindibles para la vida, como el agua, la calidad del aire, las energías limpias y los alimentos. No auguro buen futuro a los pueblos. La situación para mí es irreversible. Me molesta decirlo. Se han hecho estudios… pero para que revierta habría que cambiar la economía globalizadora actual.


A los políticos pedimos, qué menos, que mantengan los servicios actuales de los pueblos. Todavía pervive la creencia equivocada de que en un pueblo se vive con felicidad y pocos medios. Al revés: se necesitan más recursos que en la ciudad.

 
Pregono y pregono que a vosotros canicosos, peregrinos de la emigración, también se os necesita por vuestras visitas, vuestras compras, vuestras casas que pagan impuestos... por la compañía de vuestros hijos y nietos… Pero no exijáis todos los servicios de los que disfrutáis en la ciudad: mejores fiestas, por ejemplo. Los recursos son los que son aunque todavía estamos en la época de las vacas gordas.


España lleva años volviendo la espalda a este mundo rural mostrando su desdén con la vida del campo. La despoblación no tiene solución, se dirá desde las páginas de Diario de Burgos. Es una tierra que por sí misma es imposible que se regenere. Vivir en un pequeño pueblo, sería un gasto enorme que tendrían que acometer y pagar todos los ciudadanos para que disfrutasen de todos los servicios necesarios de la ciudad. Luchar contra el despoblamiento, decía Diario Burgos, es perder esfuerzos en batallas perdidas.


Hace unos días el Consejero de Empleo de la Junta de Castilla y León presentó un documento con cinco puntos básicos y urgentes para remediar el entuerto: favorecer el envejecimiento activo y saludable; crear entornos favorables para las familias para facilitar la natalidad deseada; generar mayores y mejores oportunidades para los jóvenes; mejorar las condiciones de vida para atraer a nueva población; e impulsar un desarrollo económico y social sostenible del medio rural… Palabras y más palabras de los políticos… La despoblación no les da votos.


Pido para los habitantes de estos pueblos, que los gobiernos apliquen la discriminación positiva y tomen medidas efectivas en materia económica, fiscal y de infraestructuras y que los fondos que destinan en materia de despoblación y envejecimiento se inviertan de forma finalista en los territorios despoblados. Esto para ser efectivo tendría que ser asumido mayoritariamente por las Cortes de Madrid. Y a la Unión Europea solicito que aplique a esta zona medidas ya legisladas en materia de montaña, ruralidad y despoblación… Pero aún así… seguiríamos despoblándonos.


Acabo citando los versos de Antonio Machado:

 

 

Mi corazón espera [para Canicosa]
también, hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera.

 

 

¡Viva Canicosa!

 



 

JESÚS CÁMARA OLALLA
Canicosa, 14 de agosto de 2017

 

 

 

PREGÓN DE FIESTAS DE CANICOSA

La Virgen y San Roque 2017

 

 

 

*   *   *
 

 

 

Discursos, poesias, proyecciones audiovisuales y regalos han protagonizado el mediodía del miércoles 21 en la población


Emotivo homenaje a Jesús Cámara, maestro de Canicosa durante los últimos 39 años

 

Escolares, madres y padres, vecinos y familia del maestro que entra en la jubilación han manifestado en el salón municipal de la población pinariega el agradecimiento de un pueblo hacia el último profesor que hizo de su vocación una vida implicada en Canicosa, "el último de una raza de maestros a extinguir".

 

pinaresnoticias.com | 21 de Junio de 2017 (16:49 h.)

 

Chavales, madres y padres y vecinos de Canicosa de la Sierra han convertido un acto de agradecimiento en un emotivo homenaje a Jesús Cámara Olalla, natural de Hacinas y maestro en Canicosa durante los últimos 39 años en la población. La actividad, coordinada por la Asociación de Madres y Padres, y la de mujeres del municipio, ha contado con un protagonismo especial de los escolares, quienes han recitado poesías, entonado canciones y enviado mensajes de cariño a través de un audiovisual proyectado en el salón municipal.


Pasadas las doce del mediodía, Jesús Cámara, entraba en el salón sólo. Nada más cruzar el umbral de la puerta una lluvia de aplausos le recibía. Los escolares le han hecho el paseíllo, y entre la gente se veían caer las primeras lágrimas de emoción.


El alcalde, Ramiro Ibáñez, era el primero en tomar la palabra. En su intervención, hablaba de "una oportunidad única" dado que Jesús ha sido de los pocos docentes que hay ahora en la zona que lleva cuatro décadas viviendo en la población donde ha ejercido su profesión en todo este tiempo. Ibáñez daba "las gracias" a Jesús "por todo lo que ha aportado a Canicosa" en este tiempo.


Braulio, compañero de Jesús durante años, ha ensalzado la figura y trayectoria del homenajeado, de quien habló de "su generosa disposición a prestar ayuda a cualquiera". Su 'colega' de `profesión le hizo entrega de una mano con el dedo gordo, izado símbolo de los emoticonos, en piedra arenisca de la zona, con el pino, símbolo de la sierra.


Los pequeños han desfilado en el escenario en distintas ocasiones; con las poesías, mural, canciones, entre el júbilo y el bienestar de los presentes. La quincena de jóvenes que integra el alumnado del colegio de Canicosa ha estado dinámica, participativa y ha respondido muy bien a las directrices que les marcaban las madres.


Emocionado por un homenaje que Jesús se esperaba a medias, y agradecido por la respuesta de mayores y pequeños, Jesús se ha dirigido al respetable, y ha realizado un rápido recorrido por su trayectoria, "con 44 años de vida profesional, los primeros en Moradillo de Roa, Regumiel de la Sierra y los 39 restantes en Canicosa".


Cámara ha reconocido "un tratamiento e igualitario con todos los alumnos, incluso con mis dos hijas". El veterano maestro se ha calificado a sí mismo como "el último dinosaurio dentro de una raza de maestros a extinguir en la sierra celtibérica".


En su tiempo como docente, ha vivido la implantación de la E.G.B. que supuso un importante impulso para el mundo rural, con profesores especializados en distintas materias que se impartían de sexto a octavo. Ha comentado Jesús el duro golpe que supuso perder a los alumnos en el colegio de más de doce años, desde su traslado al Instituto. En 1993, se pone en marcha el CRA Sierra de Pinares, y con él nuevas dotaciones para la educación en el mundo rural. Para él supuso un aliciente, al igual que a los alumnos, la participación en las escuelas viajeras.


"Trabajo y más trabajo", éste ha sido su lema, entroncando en Canicosa de la Sierra, municipio en el que ha alabado los "valores de constancia y trabajo en las mujeres, y la sociabilidad de los hombres". No ha eludido su etapa como director del CRA, "por imposición", según ha confesado, algo que ha ratificado el director provincial de Educación en Burgos, Juan Carlos Rodríguez Santillana, quien, a través de Ramiro Ibáñez, ha excusado su ausencia por la premura con la que se había enterado del homenaje, y ha comentado lo mal que llevaba Jesús el papel del director, aún sabiendo que su vocación docente también le hacía desempeñar el cargo de la mejor de las maneras.


La presidenta del Ampa ha intervenido para finalizar el acto más oficial, y se le ha hecho entrega de un bonito cuadro con la imagen del colegio. Después, como pasa en todos los reconocimientos, es donde se nota o no se nota si una personas es querida. y por los abrazos, besos y felicitaciones, sí lo es. Todos han compartido un aperitivo, contentos ya que él se va a dedicar ahora más a sus aficiones, las plantas y la historia entre otras, pero principalmente ya que no se va, se queda en Canicosa, entre ellos, con sus generaciones de alumnos que ahora están por medio mundo, y al que, a buen seguro, todos guardan buen recuerdo de Jesús en el aula.

 

Ésta es la mejor pretensión para estar orgulloso tras un cambio de ciclo: haber hecho las cosas bien, y que lo sepan.

 

 

 

LA PALABRA DEL COMPAÑERO

 

"En el caso de D. Jesús, con quien he compartido papel durante 25 años en el mismo escenario, yo sí puedo dar fe de las destacadas cualidades que para este cometido le avalan:

 

Acervo de sabiduría bien asentada, acrecentada de continuo por una curiosidad constante y sobrada capacidad de compartirla con ordenada y luminosa pedagogía.

 

Autocincelado por meritoria voluntad como varón justo, hombre íntegro y espartano de acero inolvidable.

 

Sobresaliente en sindéresis que viene a ser la capacidad natural de juzgar rectamente y con acierto en cualquier conflicto.

 

Consciente siempre de la índole terrenal y efímera de la vida, suspende en gatatumba que, en definición del diccionario, sería esa obsequiosidad excesiva hacia el poderoso. Y Jesús no hace reverencias ni al "poderoso caballero don dinero".

 

Su voz monocorde con resonancias de chamán o de ancestral pastoreo, acompañada de una expresión de profunda calma, amansa como por ensalmo las infantiles fierecillas del desorden y la entropía.

 

A pesar de ser muy ducho en el provechoso arte de mantener, como es debido, las distancias, destaca por su generosa disposición a prestar ayuda a cualquiera con eficacia y delicadeza.

 

Así pues, todas estas bondades que le adornan justifican sobradamente la adjudicación del papel, muy dignamente representado, para ser guía y modelo de niños y mayores como maestro y director entre Maestros, tantos años..."

 

Braulio García

 

 

 

Fotografía: PinaresNoticias.com

 

 

 

 

 

PROVINCIA

Memoria lingüística

Belen Antón / Hacinas - sábado, 14 de enero de 2012

 

Jesús Cámara, natural de la localidad de Hacinas, recopila en el Diccionario tradicional del siglo XX de un pueblo serrano-burgalés 4.971 palabras, muchas de ellas relacionadas con la ganadería y la agricultura ya en desuso

 

 

Jesús Cámara en la localidad de Canicosa de la Sierra, donde ejerce de profesor desde hace 33 años. - Foto: Azúa

 

 

No busque las palabras piugo, cirato, inesta, aimón learo, estremijo, cairón o badanas en el diccionario, no las encontrará. Sin embargo estos vocablos, que a algunos les sonarán a chino y a otros, los más mayores, les despertarán recuerdos de su infancia, eran utilizados de manera habitual durante el siglo pasado en el entorno del pueblo de Hacinas.


Hoy, gracias al trabajo realizado por Jesús Cámara Olalla, se han recuperado gran parte de esas palabras, sobre todo relacionadas con la agricultura, con la ganadería y con la forma de vivir antaño en los pueblos y que cuyo uso se ha ido perdiendo con el paso de los años.


Elaborado por Cámara y editado por la Asociación Amigos de Hacinas, el Diccionario Tradicional del siglo XX de un pueblo serrano-burgalés contiene 4971 palabras y 2276 expresiones, de las cuáles 1296 no figuran en la edición vigésima segunda del Diccionario de la Real Academia Española. «El objetivo de este diccionario es ser parte de la memoria histórica del siglo XX de un pueblo que es el mío y cuyo modo de vida de sus habitantes cambio drásticamente, a mejor, en el último tercio del siglo XX, pero con menos población. De esta forma desaparecieron la agricultura y la ganadería tradicionales, que era su sustento, y con ellas, los usos, las herramientas y los vocablos que las describían. Pero esa parte de la historia no se desvanecerá, quedarán sus palabras en este diccionario», explica Jesús Cámara, natural de Hacinas y profesor en Canicosa de la Sierra durante los últimos 33 años.


La revista Amigos de Hacinas, que edita trimestralmente la asociación del mismo nombre, está muy relacionada con este diccionario, ya que en ella es dónde Jesús Cámara comenzó a desarrollar esa labor de recopilación de vocablos en desuso. «El primer número salió en 1980 y fue ahí cuando empecé a recoger palabras en trance de desaparición. De forma regular y en cada revista, bajo el epígrafe del Habla Hacinense, daba a conocer una veintena de palabras con su significado. Pretendía ser una humilde recopilación de palabras especiales que se decían en Hacinas entre 1950 y 1975». Así fue hasta 1990, a partir de ese año lo hizo de una manera más distanciada. «Casi puse término a la compilación con el número 100 de la revista en el año 2003. Hasta entonces, el total de palabras que aparecieron en esta publicación fue de 927», afirma Jesús Cámara, que explica que ya entrado el siglo XXI y con la ayuda de internet retomó esta labor. «En esta fase fui añadiendo dichos, decires, refranes, sentencias con sabiduría popular, alguna adivinanza o comparaciones, hasta que en el 2008 acabé el borrador de lo que hoy es el diccionario».

Diccionario temático


Los vocablos están divididos en esta publicación en 34 centros de interés, lo que hace de él un diccionario temático con epígrafes como el carro, oficios, construcción, la era, la casona, la matanza, el cuerpo humano, familia, o la escuela. «La mayoría de estas palabras no son exclusivas de Hacinas. Muchas de ellas también se podían escuchar en la comarcas serranas de Soria o de Segovia, y otras, pertenecen al patrimonio de español, ya que sí aparecen recogidas por la RAE», afirma el autor, quien se ha permitido incorporar algunas palabras cultas que fueron deformadas, nombres propios o topónimos o variantes de vocablos que aparecen en el diccionario de la RAE y que se podrían considerar vulgarismos.


Según Cámara, si algún mérito tiene este diccionario es el trabajo de campo de recogida de palabras y la anotación de significados. «Pretende únicamente ser la memoria lingüística del siglo XX de un pequeño pueblo castellano: la instantánea fotográfica de las palabras usadas», explica el autor, que contó con la ayuda de los que él denomina ‘académicos hacinenenses’ y que son Anastasio Antón, Antonia Cámara, Conce Olalla, Josechu Rey, Juan Ángel Benito, Lucinio Gómez, Ricardo Molinero y Victorino Alonso.
 

 

 

LA VOZ de PINARES, 2011

 

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PRESENTACIÓN DICCIONARIO de HACINAS

 

 

 

DICCIONARIO TRADICIONAL DEL S. XX DE UN PUEBLO SERRANO-BURGALÉS 

Autor: Jesús Cámara Olalla

 

INTRODUCCIÓN

Quien desee conocer el significado de palabras como cirato, titones, mostrenca, paturrillo, amurriarse, calvero, etc, etc., deberá consultar este Diccionario, que creado en clave local, viene a rellenar un hueco vacante entre los diccionarios de nuestra lengua.

El diccionario está conformado por 4.671 palabras (1.296 de las cuales no figuran en la 22ª edición del Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua) y 2.276 expresiones (dichos, refranes, locuciones...), repartidos en 33 campos léxicos.

 

Su autor nos dice:

 

"El objetivo de este diccionario es ser parte de la memoria histórica del siglo XX de un pueblo, que es el mío, cuyo modo de vida de sus habitantes cambió drásticamente, a mejor, en el último tercio de siglo XX pero con menos población. Desaparecieron la agricultura y la ganadería tradicionales, que eran su sustento. Se perdieron casi los usos, las herramientas y los vocablos que los describían. Pero no se desvanecerá una parte de esta historia; quedarán… sus palabras en este sencillo diccionario."

 


DICCIONARIO TRADICIONAL DEL S. XX EN LA WEB

 

EL AUTOR

 

Jesús Cámara Olalla, es un hacínense “de pro”, maestro de profesión (como a él le gusta denominarse), compagina su labor docente con diversas actividades culturales.

Colaborador incansable en la revista “Amigos de Hacinas”, desde sus inicios en 1980, a él se le deben las series de artículos agrupados bajo los títulos de “Crónicas Daltónicas”, “Historias y Leyendas Desoídas”, Árboles, Arbustos y Plantas”, “Senderismo”, “Sales y Coñas” y el germen del presente Diccionario “El Habla Hacinense”. Su faceta de dibujante nos ha dejado numerosas portadas de la revista y ha ilustrado con humor los acontecimientos cotidianos.

 

Todas estas colaboraciones y compromisos con la Asociación “Amigos de Hacinas” y con su localidad natal, le hicieron merecedor en 2010, del premio “Amigos de Hacinas”.

 

RECOPILACIÓN


Viví la segunda mitad del siglo XX en el pueblo, al menos en las temporadas de verano, y también se me hizo algún callo tendiendo la basura, la hierba y los haces en la era. El habla de la familia y de sus gentes se hizo mío e impregnó mi léxico con un potencial elevado de palabras hacinenses.


La revista “Amigos de Hacinas”, cuyo primer número salió en 1980 editada por Asociación “Amigos de Hacinas”, tuvo como uno de sus logros el de revitalizar actos culturales y rescatar tradiciones. En ese empeño empecé a recoger palabras en trance de desaparición y que hoy los niños y jóvenes desconocen hoy porque los trillos, los arados romanos y los carros permanecen atacados por la polilla y el olvido en las casonas, en el mejor de los casos, cuando no han sido troceados por el hacho para dar calor en la cocina. De forma regular y trimestralmente en cada revista, bajo el epígrafe del “Habla hacinense”, daba a conocer una veintena de palabras con su significado. Pretendía ser una humilde recopilación de palabras especiales que se decían en el pueblo de Hacinas entre los años 1950 y 1975 y a las que agrupaba por un centro de interés. Así sucedió hasta 1990. A partir de este año lo hice muy distanciadamente.


Casi puse término a la compilación con el número 100 de la revista en el año 2003. El total de las palabras que aparecieron fue de 927.


Es obvio que desconociera cierto léxico de la primera mitad del siglo XX, que no viví. En la segunda mitad del siglo XX ya habían desaparecido el cultivo del lino y del cáñamo, la industria textil artesanal y algunos entretenimientos; se había modernizado el vestuario. Asociado a ello cayeron en el olvido una serie de palabras: agramar, espadar, estopa, cordejón, liñuelo… parcho, calza, leguis… barra, gurria, garrocha… Las conocí al conversar con personas mayores nacidas en los años 20 ó 30 del siglo pasado o con los artículos aparecidos en la revista.


Entrado el siglo XXI y con la ayuda de internet visité páginas web de pueblos castellanos en el que recogían su vocabulario. Esto me ayudó e incentivó para recordar palabras archivadas en lo más recóndito de mi memoria. Pude contrastar su significado en diferentes fuentes.


En esta fase fui añadiendo dichos, decires, refranes, sentencias con sabiduría popular, alguna adivinanza, comparaciones…


En el año 2008 pasé el borrador del diccionario a los “académicos hacinenses” que aparecen como colaboradores al principio del libro y que me dieron sus correcciones y a algunos fui avasallando con preguntas, como si de exámenes se tratara, para solventar dudas y contrastar significados.


Aquella primera compilación del “Habla hacinense” con 760 vocablos que hizo Eloísa Gómez Olalla en 1991 de todo lo que se había publicado” quedaba un poco corta. Este diccionario, supera ya los cuatro mil vocablos.

Si algún mérito tiene este diccionario será el trabajo de campo de recogida de palabras y la anotación de significados. Pretende únicamente ser la memoria lingüística del siglo XX de un pequeño pueblo castellano: la instantánea fotográfica de las palabras usadas.


Eso mismo ya lo había hecho Miguel Delibes en sus libros, todo un maestro en el arte de trasvasar los vocablos tradicionales del habla de la meseta castellana a sus novelas: “Diario de un cazador”, “Diario de un jubilado”, “Cinco horas con Mario”.


Las generaciones venideras tendrán que releer sus libros con un diccionario al lado ya que su rico vocabulario rural les será desconocido. Rezuman éstos muchas palabras que también son del pueblo de Hacinas.

 

RESEÑAS

 

Hacinas - Burgos

Año de publicación 2011

Editado por: Asociación Amigos de Hacinas

ISBN 978-84-615-3992-5

Depósito Legal: BU.274-2011

 

hacinasburgos.es

 

 

 

 

 

http://roble.pntic.mec.es/~jcamara/wfornot1.htm

 

 

 

http://roble.pntic.mec.es/~jcamara/simetria.htm

 

 

Puerta de Hacinas

 

 

Rollo de Hacinas

 

 

Ruinas en Hacinas

 

 

 

 

Y hay más... entereza.

 

*   *   *